El sufrimiento una vía para...


Un nuevo día que trae consigo la oportunidad para darme cuenta que es aquí y ahora dónde está la oportunidad. Un nuevo día para compartir...

Hoy una pregunta y su respuesta me rondan, gracias a un texto que leí de mi amigo Jordi Oller el director de Vacaciones del SER, unas vacaciones que por cierto, aprovecho para recomendarte. 
Normalmente, cuando nos sentimos mal creemos que tenemos algún motivo para estarlo. Nos lamentamos de algo ocurrido o algún comportamiento de alguien. O de nosotros mismos y sentimos culpa o impotencia o tristeza o duda.
Si queremos solucionarlo desde la distancia, el futuro y largo plazo, la razón y la planificación… es posible que nos perdamos ante un mundo infinito y mental.
La solución está siempre en el presente inmediato. Partir del estar bien en este preciso momento. Desde este estado podemos practicar el resto, extenderlo en el tiempo, cuando, la acción, que, las personas quien, el lugar, donde.
Si hay alguna acción que es más urgente que el estar bien ahora, entonces lo tendremos claro y la hacemos con toda la convicción y nos sentiremos bien por ello.
Pero yo me pregunto si hay algo más urgente que encontrar la forma de de una vez por todas de evitar el sufrimiento absurdo el resto de mi vida.
En mi caso la respuesta es clara. No hay nada tan urgente. Es por ello que quiero reforzar mi intención, voluntad y compromiso, para vencer los hábitos establecidos de funcionamiento.
Sé que la inercia es enorme. Pero se trata de estar bien. El objetivo es firme y el camino hacia él, la propia vida.
Que sea y perdure esta claridad en mi, y contribuya para el bien y la felicidad de este todo que somos todos”. (Jordi Oller)  
Yo investigo sobre el ser humano desde hace muchos muchos años, observándome y también observando a otros, cuestionándome y cuestionando a otros. Y al leer este texto una pregunta se agolpó en mi cabeza súper rápido: ¿Por qué seguir sufriendo por algo ya pasado? Y está aquí la respuesta y para todos es igual, cada uno desde su mapa mental la puede disfrazar de razón, de resentimiento, incluso de amor, pero la respuesta es solo una. Miedo a morir. ¿Dirás miedo a morir? Pues sí, porque si dejara de sufrir sería cómo que no me importa, y eso qué? Me convertiría en inhumana? ¡¡¡Porque claro eso que me pasó y lo que siento y pienso importa!!! ¡¡¡¡A mí me importa!!!!. ¡¡¡Si no sufriera por aquello me convertiría en una pasota, en una que pasa de todo!!!

El otro día una amiga estaba compartiendo algo personal, hablaba de su sufrimiento y el por qué… a lo que le pregunté ¿qué pasaría si no pensaras así sobre este tema en concreto? Su primera respuesta fue: “Que moriría” y después, “que no sería yo”… Ahora, antes de escribir me he estado observando: ¿es el sufrimiento una vía para recordarnos que estamos vivos? 

Los fantasmas del pasado solo si les damos de comer seguirán visitándonos. 
¿Qué es más importante demostrarte sufriendo que estás vivo, o VIVIR? 


¡Feliz día a tod@s!

No hay comentarios: